domingo, 12 de agosto de 2012

El gran dia


Se miro al espejo y arreglo su corbata. Estaba listo. Se había afeitado bien, y usaba su loción favorita. El traje era de buen corte e impecable, el cabello lucia bien peinado. Las mancuernillas brillaban, también los zapatos. El universo era perfecto, todo estaba en orden. Después de todo, una boda no es cosa de todos los días.

Sonaron las campanas. Se asomo por la ventana y miro la iglesia: Muchas personas, todas sonrientes, esperaban la llegada de los novios. Grandes y bellos arreglos de casablanca adornaban el atrio. No pudo evitar derramar una lágrima cuando por fin llego la feliz pareja. Un agudo dolor le desgarro el pecho. Fue al buro y tomo la vieja Colt. Se la apoyo en la sien, y jalo el gatillo. El disparo hizo un profundo e interminable eco, pero nadie lo noto. 

La mujer por quien habría dado su vida se casaba hoy con otro; él había buscado consuelo en brazos de la muerte, y esta le correspondió.

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